martes, 12 de julio de 2011

Crónica de mi despedida...

Por fin encuentro el momento de sentarme delante del ordenador un rato para contaros lo estupendísima que fue mi despedida de soltera. Estos últimos días han sido un no parar de hacer recados y cuando no estaba liada he aprovechado a que me diera un poco el sol de la pisci o de la playa el fin de semana. Pero de hoy no pasa. Ésta es la crónica de la despedida de la "enfermera patchwork":


Todo comenzó sobre las 9.45h. Estaba en mi casa esperando a que vinieran a buscarme cuando de repente empecé a oír silbidos y gritos, me asomé por la ventana del salón y esto es lo que me encontré:

¡No se puede estar más monas! Todas con sus capitas de "tunas" cantándome el clavelito. Amenizaron a unos cuantos vecinos también, jeje. Subieron todas a casa y tenía un paquete enorme en la puerta. Era la cesta con el desayuno completo y mi camiseta de la despe. Ah, y una caja de chuches que he tenido que llevar a casa de mi madre para no comérmela de una sentada. Me encantan!

Tenían preparadas unas tarjetas de colores para que eligiese la actividad siguiente, así que probé suerte con la verde y tocó circuito de Kars, así que para allá nos fuimos. Antes nos equiparon a todas con unos sombreros de paja estupendos, que María se había encargado de tunear. Ya tengo sombrero para este verano:

Y aquí estamos en el Podium del circuito de Kars. Mi hermana mayor, Maria Luisa, fue la campeona en las dos carreras que echamos:

Después estuvimos comiendo en una pulpería en Guadalajara y estuvo genial. Nos pusieron en un saloncito que tienen arriba, y lo tenían estupendo con unas mesas bajitas de salón, unos puffs y super fresquito, que con la que caía en Guada se agradecía. La comida muy rica y estábamos como en casa. Otro acierto más de las organizadoras!

Lo pasamos muy bien durante la comida, con muchas risas amenizadas por la sangría y el vino blanco. Y hubo momentos emotivos también. Entre mis amigas tenemos algunas tradiciones que siempre se cumplen en las despedidas. Una de ellas es regalarnos un álbum con fotos de la homenajeada con cada una de las amigas, y luego fotos recordando todas las cosas que hemos compartido. Se acompaña de una nota de cada una de las amigas. Normalmente yo soy la encargada de coordinarlo porque me encantan esas cosas. Esta vez la que llevó la voz cantante fue Paloma, y quedó precioso, tanto el álbum, como la caja que lo guarda (la podéis ver en la foto de arriba).

Y el otro regalo que no suele faltar es el cojín con los alfileres de novia, los que se regalan a las solteras/mujeres de la boda. Volvieron a sorprenderme porque cuando abrí el paquete vi un sobre con una dirección de Gandía que me es muy familiar. Le habían pedido a mi amiga Rosa que participara en la despedida haciéndome el cojín y ella amablemente se prestó, y ayudada por Belén que le ayudó a encontrar el patrón (curiosamente llamado ramo de novia)  me hizo este cojín tan bonito, que venía acompañado de una nota con mucho sentimiento (muchas gracias a las dos):

De allí a la heladería a refrescar un poco y tocó sacar tarjeta de nuevo. Esta vez la amarilla que decía: experiencia al límite:

Y eso es lo que fue!!! Me vendaron los ojos y cuando los abrí estábamos en la Muela, una montaña de Guadalajara famosa por el parapente. Y ahí no quedó todo, faltaba mi disfraz de vaquita (no podían faltar las vacas en mi despedida, jeje). Así que con esa pinta y con los efectos del vino blanco todavía en mi cuerpo me dispuse a hacer un vuelo en parapente. Estuvo genial, increíble... Es precioso ver la Alcarria desde el aire, y no me dio nada de miedo. El monitor controlaba un montón. Tengo un vídeo del vuelo pero pesa mucho para ponerlo aquí. Otra actividad de aventura más que añadir a la lista...

Y así se nos fue el día y llegó la noche... Estuvimos en casa de Carmen, otra de mis amigas. Tiene una casa preciosa, y la llenaron toda de velas por todas partes, y fotos y se curraron una cenita rica rica:

Y después de la cena estuvimos disfrutando de la estupenda noche que hacía, charlando y riendo hasta que los ojos se nos cerraban de cansancio. Parte de las chicas se fueron antes, pero otras seis nos quedamos a dormir allí en plan fiesta de pijamas, jeje. Carmen, gracias por ser una anfitriona tan estupenda!

Y ahí no quedó todo... A las 10h de la mañana vinieron mi hermana y mi prima a buscarme, otra vez venda en los ojos, y cuando los abrí:

Allí estaban mis tías, mi madre, mi prima y mis hermanas, todas reunidas en la chocolatería de al lado de casa (ojo lo que se puede desorientar una cuando le tapan los ojos). Me llevaron al pueblo de mis primas, al Olivar. Tan fresquitas que estuvimos por allí. Y por la tarde paseo en velero por el pantano. Fue genial! A mi tía al principio le daba miedo, pero luego hasta se quitó el chaleco. Y mientras los chicos de paella en Alovera, y viendo a Nadal. Cada uno a lo suyo, jeje:

Así que como veis fue un fin de semana INOLVIDABLE!!!! Por la noche no me podía dormir de todos los recuerdos que tenía en la mente... Tengo unas amigas estupendas, que para mí son como hermanas, y una familia que además son mis amigas, así que qué más se puede pedir en esta vida... Soy realmente afortunada, y además voy a casarme con Jose, mi amor, mi media naranja.... ¿Alguien da más?

MUCHAS GRACIAS A TODAS por organizar una despedida tan estupenda, pero sobre todo por estar siempre ahí, compartiendo el día a día. Sois lo mejor!!! Os quiero!!!!!!!!!

Besos

3 comentarios:

  1. Guauuuu Rocío !!!!!
    Que inolvidables momentos debes haber vivido y que buenas amigas tienes.
    Una despedida, muy original y muy pensada, felicidades tesoro !!!

    Un besito enorrrrme !!

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  2. Menuda despedida!! Se os ve muy bien a todas.
    Lo he Pasado genial leyendo tu entrada, ha sido un placer poder ayudar a Rosa en este regalo.
    La verdad es que ha quedado precioso y me alegro mucho de que te haya gustado.
    Un beso y que todo te salga muy bien!!

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  3. Rocí, me estoy leyendo tu blog desde el principio.........no quería poner comentarios porque acabaría saturándote ya que me gusta todo lo que pones (hasta os sigo en el blog de cocina). Pero es imposible pasar por esta entrada y no dejar huella.
    Debió de ser un fin de semana genial y lo que demuestra es que debes ser muy buena gente por lo que se te quiere.
    Besos y mil gracias por compartirlo en tu blog. Perdón si no te escribo siempre, pero te aseguro que cada vez que publicas, aquí estoy yo para leerlo.
    Mª José

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